¿Crees que existe mala praxis en tu tratamiento dental?

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      Son muchos los casos, en los que un paciente no está conforme con los resultados de su tratamiento odontológico. Una mala praxis, o sea, un mal resultado de un tratamiento dental puede derivar en perdida de piezas dentales, infecciones, parestesia, movilidad de piezas, cierre de espacios dentales, etc.

      Los daños pueden ser evidentes, pero para poder llevar a cabo una reclamación se deben reunir una serie de requisitos,  por ello no bastaría la declaración del afectado en primera persona, sino debe apoyar su teoría de mala praxis en el informe de otro profesional médico dental, que corrobore el mal resultado del tratamiento dental contratado, apoyándolo con fotografías, radiografías, análisis, etc.

    Para ello  es necesario que un profesional médico dental, certifique con pruebas que el tratamiento no ha tenido los resultados esperados, y que debido a una mala praxis, el paciente ha sufrido una serie de consecuencias lesivas para su salud.

    En una reclamación  extrajudicial y/o judicial de estas características, si el paciente ha sufrido o sufre daños emocionales ocasionados directamente por el malestar físico de la mala praxis, se puede cuantificar, valorar con un informe  psicológico y en base a los baremos anuales del B.O.E   poner una cuantía a la pertinente demanda extrajudicial y/o judicial de mala praxis.

   Son muchas las Sentencias favorables a pacientes  por mala praxis en su tratamiento;

El Juzgado de Primera Instancia número 7  de Marbella, ha condenado a un odontólogo a indemnizar a una paciente con la cantidad de 72.266 euros por deficiente y tratamiento ya que incumplió su obligación de efectuar un control y seguimiento para evitar complicaciones.

El Juzgado de lo Penal 2 de Valladolid condena a una clínica dental a pagar 95.000 € a una paciente que fue a tratarse un dolor maxilar y acabo con la extracción de 19 piezas.

       Si crees que tu tratamiento incurre en mala praxis, puedes contactar con nosotros enviando un correo a           info@e-asesoralia.es             www.e-asersoralia.es

Vías de reclamación ante una clínica dental.

Mi clínica dental ha cerrado: ¿qué puedo hacer?

Si firmo un contrato por el cual la clínica dental se comprometía a realizarle un tratamiento y usted, por su parte, abonaría la cantidad correspondiente por el pago de dicho servicio; y encuentra con que este establecimiento ha cerrado antes o en mitad de la intervención pactada, puede reclamar ante la Justicia este cierre inesperado.

Además, Consumo indica que «si el tratamiento hubiera sido financiado y el servicio no se prestara finalmente, en virtud del artículo 29 de la Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo, el contrato de financiación con la entidad prestamista podrá dejarse sin efecto sin penalización alguna».

Ante el cierre de la clínica, como esta ocurriendo con algunas clínicas de DENTIX , deberá dirigirse por escrito a la marca central de la misma (si se trata de una franquicia o de una marca registrada con varias clínicas). Si no recibe respuesta, o bien no está conforme con la misma, la solución más eficaz para obtener una indemnización es la vía judicial. Presentar un requerimiento que derivará en una demanda (a no ser que la clínica esté de acuerdo con lo propuesto en el paso previo), derivará en una resolución judicial.

Obligaciones de la clínica dental con el cliente, según lo firmado.

Aunque multitud de pacientes sufren las secuelas de las malas prácticas realizadas por odontólogos y maxilofaciales, no son tantos los consumidores que presentan una reclamación por tales consecuencias. Debido al recorrido en el tiempo de dichas consecuencias físicas para el afectado (una intervención realizada sin las garantías sanitarias mínimas puede provocar desde molestias hasta infecciones, pérdida de piezas, afectación de las piezas próximas a las dañadas, etc) y a las económicas (reparar los daños producidos por prácticas anteriores puede ser más costoso que las realizadas en un principio), exigir una indemnización es la solución más eficaz para el paciente.

Si su dentista no cumplió con lo acordado en el comienzo de la relación contractual, puede demandarle por incumplimiento de contrato: no solo si los resultados al finalizar el tratamiento son inesperados, sino también si los tiempos se alargan o si ha sufrido consecuencias derivadas de la intervención realizada, como infecciones o molestias por una mala colocación de las piezas o extracciones de piezas sanas; podrá presentar una reclamación ante la Justicia por inconformidad de las clausulas presentes en el contrato.

Por ejemplo: si le colocaron un implante que, en lugar de subsanar un problema, le impide realizar la función que debería cumplir; o si, tras un tratamiento de ortodoncia por fines estéticos, no ha habido cambios.